Tastemaker es una habilidad de flujo de trabajo para agentes de programación que les ayuda a crear interfaces con un sistema visual más coherente. Toma el contexto del producto y material de referencia, y lo convierte en pantallas, recursos, comprobaciones y decisiones de diseño registradas que el agente puede reutilizar en trabajos posteriores.
En lugar de pedirle al agente que «tenga mejor gusto», el producto se centra en pasos concretos: delimitar las pantallas, fundamentar la paleta, verificar el contraste, reunir los recursos, crear la interfaz y guardar las decisiones localmente. La página de inicio lo presenta para agentes como Claude Code, Windsurf y Gemini CLI, con resultados que permanecen junto al proyecto en lugar de depender de un servicio alojado.